La transformación urbana que dio origen a la Gran Vía de Madrid
Más de 300 edificios derribados y décadas de obras para crear la avenida más emblemática de la capital
La Gran Vía es hoy uno de los espacios urbanos más reconocibles de Madrid y uno de los grandes símbolos de su identidad moderna. Comercio, teatros, hoteles, arquitectura monumental y actividad constante definen una avenida que ha acompañado la evolución de la ciudad durante más de un siglo.
Su inauguración oficial tuvo lugar el 4 de abril de 1910, una fecha que marcó el comienzo visible de una transformación urbana sin precedentes en el centro madrileño.
Una idea nacida décadas antes
Aunque las obras comenzaron en 1910, el proyecto venía gestándose desde mediados del siglo XIX. Ya en 1862 existían propuestas para abrir una gran vía de comunicación entre la Calle de Alcalá y el entorno de la Plaza de España.
El diseño definitivo llegó en 1899, firmado por los arquitectos:
Una de las mayores transformaciones urbanas de Madrid
La apertura de la nueva avenida obligó a una intervención de enorme magnitud:
-
demolición de más de 300 edificios
-
modificación de unas 50 calles
-
desaparición de 312 viviendas
-
nivelación de 44 solares
-
retirada de miles de metros de aceras, tuberías y adoquinado
-
transporte de más de 60.000 m3 de escombros
Además, fue necesario renovar completamente infraestructuras urbanas:
-
canalizaciones de agua
-
red de gas
-
electricidad
-
alumbrado público
-
bocas de incendio
Edificios históricos desaparecidos
Entre los inmuebles demolidos figuraban construcciones muy conocidas en la época:
-
colegio de Nuestra Señora de la Presentación
-
palacio Masserano
-
palacio de la duquesa de Sevillano
-
la popular Casa del Ataúd
Tres nombres antes de llamarse Gran Vía
La avenida no nació como una vía única, sino dividida en tres tramos:
-
Alcalá – Red de San Luis: Conde de Peñalver
-
Red de San Luis – Callao: Pi y Margall
-
Callao – Plaza de España: Eduardo Dato
Durante décadas convivieron estas denominaciones hasta que, tras varios cambios históricos, en 1981 quedó oficialmente fijado el nombre de Gran Vía.
Arquitectura que definió la nueva Madrid
Con la nueva avenida llegaron algunos de los edificios más icónicos de la ciudad:
-
Edificio Metrópolis
-
Edificio Telefónica
-
Palacio de la Prensa
-
Edificio Capitol
-
Edificio Carrión
Estos inmuebles consolidaron la imagen moderna y cosmopolita que Madrid proyectó en el siglo XX.
Un eje que sigue definiendo Madrid
Hoy la Gran Vía continúa siendo uno de los grandes motores urbanos de la capital, manteniendo su peso como corredor cultural, turístico y comercial.
Su historia demuestra cómo Madrid ha sabido reinventarse sin perder su carácter.
|