Madrid invertirá más de 90 millones en 120 autobuses eléctricos para transformar su transporte público
Madrid acelera su apuesta por la movilidad limpia con una de las mayores inversiones recientes en transporte público. El Ayuntamiento destinará más de 90 millones de euros a la adquisición de 120 autobuses eléctricos que se incorporarán progresivamente a la flota de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid entre 2026 y mediados de 2027.
Esta operación refuerza la estrategia de descarbonización de la capital y marca un nuevo avance hacia un modelo de ciudad más eficiente, sostenible y adaptado a los retos medioambientales actuales.
Tres fabricantes y un salto tecnológico en la flota
La renovación de la flota se distribuirá entre tres grandes fabricantes del sector, en una apuesta por diversificar tecnología y capacidad operativa:
- 50 autobuses del modelo ieBus, fabricados por Irizar
- 40 unidades del eCitaro, de Mercedes-Benz
- 30 vehículos articulados Solaris Urbino 18, de Solaris Bus & Coach
Estos últimos representan una de las principales novedades del proyecto, ya que será la primera vez que Madrid incorpore autobuses eléctricos articulados de gran capacidad, diseñados para absorber una alta demanda de pasajeros en líneas clave.
Madrid supera el 25 % de su flota eléctrica
Actualmente, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid cuenta con más de 450 autobuses eléctricos en circulación. Con esta nueva incorporación, la ciudad superará el 25 % de su flota con tecnología de cero emisiones.
Este avance consolida a Madrid como una de las capitales europeas más avanzadas en transporte urbano sostenible, en línea con los objetivos de reducción de emisiones y mejora de la calidad del aire.
Además, los nuevos vehículos contarán con autonomías superiores a los 300 kilómetros, lo que permitirá cubrir recorridos completos sin necesidad de recargas frecuentes.
Una inversión estratégica para la movilidad urbana
La adquisición de estos autobuses forma parte de un plan más amplio de modernización del transporte público en la ciudad.
La electrificación no solo contribuye a reducir las emisiones contaminantes, sino que también disminuye el ruido urbano y permite optimizar los costes operativos a largo plazo.
En paralelo, el Ayuntamiento está reforzando las infraestructuras necesarias para soportar esta transición, incluyendo nuevos puntos de recarga y la adaptación de centros operativos.
Hacia un modelo de ciudad más sostenible
Este proyecto se enmarca dentro de una tendencia global en la que las grandes ciudades europeas están acelerando la transición hacia sistemas de transporte más limpios.
La incorporación de estos 120 nuevos autobuses eléctricos no solo mejorará la experiencia de los usuarios, sino que también supone un paso decisivo en la lucha contra la contaminación urbana.
Madrid avanza así hacia un modelo de movilidad más sostenible, donde el transporte público juega un papel clave en el futuro de la ciudad.
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