Radón bajo control: ventilación mecánica como estrategia eficaz
Un estudio liderado por la Universidad de Santiago de Compostela, en colaboración con la Universidad de Cantabria, demuestra que la ventilación mecánica reduce de forma significativa las concentraciones de radón en edificios con aberturas limitadas; los experimentos realizados en una instalación sobre una antigua mina de uranio muestran reducciones rápidas y relevantes, y los resultados han sido publicados en la revista Results in Engineering.
Resumen del estudio y contexto experimental
Investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y la Universidad de Cantabria han comparado la ventilación natural y la ventilación mecánica en un edificio experimental situado sobre una antigua mina de uranio en Saelices el Chico (Salamanca). El objetivo fue evaluar la eficacia de ambas estrategias en condiciones de flujo de aire limitado y poco viento, escenarios en los que el radón tiende a acumularse en interiores.
Los autores subrayan el papel fundamental de la ventilación mecánica para transformar sistemas ineficientes en estrategias de mitigación efectivas frente al radón.
Resultados cuantitativos relevantes
En la infraestructura experimental de Saelices el Chico, considerada única en Europa por sus características, los ensayos mostraron una reducción muy rápida de concentraciones extremas de radón al activar la ventilación mecánica. En algunos casos, las concentraciones descendieron de más de 10.000 Bq/m⊃3; en condiciones naturales a 2.000 Bq/m⊃3; en apenas una hora tras aplicar la configuración mecánica, lo que ilustra la capacidad de la ventilación forzada para disminuir niveles peligrosos en plazos cortos.
Implicaciones para la salud y la normativa
El radón es un gas radioactivo natural asociado al riesgo de cáncer de pulmón cuando se acumula en espacios cerrados con ventilación insuficiente. Los resultados del estudio cobran especial relevancia en un contexto normativo que establece límites más estrictos para la concentración de radón en viviendas y lugares de trabajo, y en la necesidad de soluciones técnicas aplicables a edificios con aberturas limitadas o vías de flujo subóptimas.
Aplicaciones prácticas y recomendaciones
Los investigadores señalan que la ventilación mecánica no solo es eficaz frente al radón, sino que sus conclusiones pueden extenderse al control de otros contaminantes interiores y a la gestión de la humedad. Para edificios con dificultades de ventilación natural, la implementación de sistemas de ventilación forzada bien diseñados y mantenidos puede ser una medida prioritaria de mitigación. Además, los resultados apoyan la realización de diagnósticos locales y la adopción de soluciones adaptadas a cada caso constructivo.
Publicación y próximos pasos
El estudio ha sido publicado en Results in Engineering y ha sido difundido por varios medios regionales y nacionales, que destacan tanto la solidez experimental como la aplicabilidad práctica de las conclusiones. Los autores recomiendan ampliar ensayos en distintos tipos de edificios y climas para consolidar protocolos de intervención y optimizar diseños de ventilación mecánica según cada contexto.
Conclusión: la evidencia experimental respalda que la ventilación mecánica es una herramienta eficaz y rápida para reducir concentraciones peligrosas de radón en edificios con aberturas limitadas, ofreciendo una vía técnica viable para proteger la salud en entornos interiores.











