Montejo de la Sierra, ubicado en pleno corazón de la Sierra del Rincón, es un destino donde la naturaleza, la tradición rural y la arquitectura serrana se entrelazan de forma armoniosa.
Este municipio madrileño destaca por su entorno privilegiado, en el que sobresale el famoso Hayedo de Montejo, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, y por un casco urbano que conserva la esencia de su historia ganadera y agrícola.
Con profundas raíces ganaderas, Montejo de la Sierra creció alrededor de oficios tradicionales como la trashumancia, la elaboración de carbón vegetal o el cultivo de huertas familiares.
Durante siglos, sus vecinos han conservado un modo de vida vinculado a la tierra, manteniendo elementos patrimoniales como antiguos molinos, potros de herrar o hornos comunales.
El municipio fue referente en la organización comunal de los recursos, un ejemplo de convivencia con el entorno natural.
Iglesia de San Pedro en Cátedra, de origen barroco, con artesonado mudéjar y restos de necrópolis medieval.
Ermita de la Soledad, en el centro del pueblo, ejemplo de arquitectura religiosa popular.
Ermita de Nuestra Señora de Nazaret, enclavada en lo alto de un cerro, destino de romerías.
Fuente de los Tres Caños, tradicional punto de encuentro y lugar emblemático de la plaza.
Arquitectura rural, con casas de piedra, balconadas de madera y callejuelas empedradas.
Elementos etnográficos, como el potro de herrar, antiguos corrales o restos de construcciones ganaderas.
Montejo mantiene viva una intensa programación cultural que abarca desde fiestas tradicionales hasta eventos de carácter comarcal.
Las celebraciones de mayo, la romería a la ermita o la simbólica quema del Judas son solo algunos ejemplos de su calendario festivo.
También acoge exposiciones, conciertos y actividades organizadas por asociaciones locales que promueven la cultura rural.
El gran reclamo de Montejo es el Hayedo de Montejo, uno de los hayedos más meridionales de Europa.
Este bosque centenario puede visitarse mediante rutas guiadas por sus sendas señalizadas, donde se puede apreciar la riqueza ecológica del entorno.
Además, el pueblo ofrece rutas de senderismo, caminos rurales, áreas recreativas y propuestas para disfrutar de la montaña en cualquier época del año.
Su aire puro, su silencio y la calidad paisajística lo convierten en un destino de naturaleza excepcional.
Ubicación: al norte de la Comunidad de Madrid, cerca del límite con Guadalajara.
Altitud: alrededor de 1.140 metros.
Habitantes: aproximadamente 400.
Accesos: buenas conexiones por carretera desde Buitrago del Lozoya.
Servicios: alojamiento rural, bares, restaurante, centro de información, piscina y pistas deportivas.
Semana Santa: incluye procesiones y la tradicional quema del Judas.
Mayo: fiesta del árbol con colocación del mayo y elección de la mayordoma.
Romería a la ermita de Nazaret: se celebra en primavera con música, baile y comida popular.
Fiestas de verano: con verbenas, campeonatos y juegos tradicionales.
Visita combinada con los pueblos vecinos: La Hiruela, Horcajuelo o Prádena del Rincón.
Senderismo por los caminos tradicionales de la Sierra del Rincón.
Actividades de educación ambiental en el centro de interpretación del Hayedo.
Cicloturismo, rutas botánicas y observación de aves.
Turismo familiar y experiencias ligadas a la naturaleza y la cultura local.