Este municipio formado por los núcleos de Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago se levanta en el Valle del Lozoya, rodeado de bosques, praderas y riberas junto al embalse de Riosequillo.
Con poco más de 400 habitantes y un entorno espectacular, combina historia, autenticidad rural y naturaleza en estado puro, a menos de una hora de Madrid.
Gargantilla nace en la época de la Reconquista, como refugio de vecinos que huían de epidemias o tributos, mientras que Pinilla se fue configurando entre los siglos XVI y XVIII bajo señorío del Duque de Buitrago.
Ambos núcleos funcionaron como municipios independientes hasta su unión a finales del siglo XIX, dando lugar al municipio con el nombre más largo de España.
Un lugar singular, donde se celebró la proclamación de Juana “la Beltraneja” como heredera, junto a vestigios medievales como la ermita de Santiago.
Iglesia de San Benito Abad (Gargantilla), reconstruida en piedra y centro de la comunidad local.
Iglesia de la Santísima Trinidad (Pinilla), templo del siglo XVI con muros de mampostería.
Ruinas de la Ermita de Santiago, primer sitio histórico declarado en la región, relacionado con la proclamación regio‑dinástica de 1470.
Entorno rural con potros de herrar, fuentes, corrales tradicionales y viviendas serranas que revelan la vida campesina.
Senda de la Abeja y camino hacia el embalse de Riosequillo, ideales para caminatas entre naturaleza y apicultura local.
San Benitín (21 de marzo) en Gargantilla: misa, procesión, pasacalles con gaiteros y tamborileros, juegos y ambiente comunitario.
Fiestas Patronales de Gargantilla (tercer fin de semana de agosto): música en plazas, charangas, concursos infantiles, verbenas y cena colectiva de vecinos.
Santísima Trinidad (mayo o junio) en Pinilla: romería, juegos infantiles, disfraces y celebraciones en la plaza.
La Cruz de Mayo (3 de mayo) en Pinilla: procesión hasta el Calvario seguida de merienda campestre.
El Mayo (último domingo de mayo) en Pinilla: los mozos levantan el “mayo” en plaza seguido de ronda musical y chuletada.
Ronda de San Pedro: vecinos visitan casas cantando jotas serranas, con pastas y rosquillas como obsequio.
Rutas naturales por el embalse de Riosequillo, cañadas y el entorno fluvial, aptas para bici, caballo o a pie.
Puente de Taboada, cercano, considerado lugar de puenting, salpicado de adrenalina en plena naturaleza.
Paisaje serrano intacto, con robledales, praderas y colinas que ofrecen tranquilidad y vistas amplias.
Campamentos rurales y casas de campo, ideales para el descanso y la conexión con la vida rural.
Altitud: alrededor de 1 070–1 100 m
Población: 397 habitantes distribuidos en ambos núcleos.
Acceso: por A‑1 salida 69 y luego por M‑604; líneas de autobús desde Madrid y Buitrago del Lozoya (línea 195 para Pinilla)
Servicios: tiendas locales, bar-restaurante, piscina municipal y centro de interpretación medioambiental.
San Benitín (21 de marzo)
Fiestas de Gargantilla (agosto, tercer fin de semana)
Santísima Trinidad (mayo/junio, en Pinilla)
Cruz de Mayo (3 de mayo, en Pinilla)
El Mayo y ronda de San Pedro (finales de mayo, en Pinilla)
Integrar esta visita con rutas por pueblos cercanos como Lozoya, Rascafría o Canencia para una escapada completa.
Participar en talleres de apicultura o interpretación ambiental, siguiendo la ruta temática de la abeja local.
Experimentar una escapada rural durante las fiestas de agosto, ideal para vivir tradiciones serranas con música y gastronomía típica.
Desde la plaza del pueblo, parte una ruta de unos 13 km hacia el embalse y cresta del Cerro de la Cruz, con magníficas vistas