Cabanillas de la Sierra es una villa serrana situada en la estribación sur de la sierra de Guadarrama, a unos 920 m de altitud y a unos 52 km de Madrid en línea recta.
Con una población que ronda los 750–800 habitantes, combina el encanto del valle del arroyo Sacedón con un ambiente tranquilo, marcado por el pastoreo, los fresnos y los campos cerealistas.
Su trazado urbano se organiza en torno a la antigua Calzada Real, evocadora del paso del ganado y del viajero entre Castilla y el norte.
El origen del pueblo está vinculado a asentamientos pastoriles articulados en torno a cabañas temporales, origen del nombre del municipio.
Se menciona como población reconocida desde el siglo XI, aunque obtiene la condición de Villa Real en 1593, tras varios pleitos con el Conde de Uceda.
A través de los siglos XVII y XVIII floreció como lugar de paso de las cabañas trashumantes de La Mesta y como parada del Camino Real.
Aunque fue devastada en la Guerra de la Independencia, supo resurgir en el siglo XX y a partir de los 90 se convirtió en lugar residencial para madrileños gracias a su tranquila ubicación y paisaje.
Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, templo barroco popular construido en el siglo XVII, sobre un pequeño promontorio; destaca su espadaña y su interior sobrio pero emotivo.
Casa Consistorial: obra pública levantada en los años 40 y renovada hace unas décadas; contiene torre con reloj, soportal de arcos y el escudo municipal labrado en granito.
Puente de los Arrieros (1783), que cruza el arroyo Sacedón. Corresponde a la vieja calzada real y servía al paso de carretas, ganado y peregrinos.
Potro de Herrar y fuentes antiguas, vestigios del sistema ganadero tradicional y testimonio del uso común de cañadas y corrales integrados en el tejido urbano.
Cuevas-bodegas serranas, excavadas en la roca, utilizadas históricamente para conservar vino y alimentos por la temperatura húmeda y constante del subsuelo.
La romería del Corpus Christi, con procesión, concurso de altares, paella popular, encierros simbólicos y caldereta colectiva.
La luminaria de la Inmaculada, donde los jóvenes recogen tomillo y lo queman en una hoguera comunitaria en Nochebuena, con chocolate y baile alrededor del fuego.
Feria de Veraneantes en julio: caldereta, paella, música, espectáculos y conexión entre vecinos y residentes temporales.
El Mayo: el 30 de abril se levanta un árbol decorado en la plaza y se cuelgan obsequios para los mozos que lo escalan, acompañado de ronda musical.
La Cruz de Mayo, el 3 de mayo con adornos florales y merienda infantil, seguida por una ronda de rosarios vecinales.
Día de los Puches, el 31 de octubre, con hogueras nocturnas para asar el dulce tradicional (harina, aceite, leche, azúcar y anisetes) acompañado por relatos y fiesta juvenil.
Senderismo en las cañadas y dehesas: rutas que siguen antiguos caminos ganaderos por ambientes de fresnos, robles y prados abiertos.
Contemplar aves y fauna serrana, gracias a la conectividad natural del municipio con áreas protegidas y corredores ecológicos.
Ambiente rural y arquitectura vernácula, ideal para paseos tranquilos que conecten con la vida tradicional (calles empedradas, casas mixtas, fuentes de granito).
Camping D’Oremor y zonas recreativas, con instalaciones familiares, camping, piscinas, pista deportiva, parque infantil, restaurante y tienda.
Miradores naturales junto al arroyo del Sacedón y campos cerealistas en el valle, excelentes para fotografía de paisaje y cielos nocturnos.
Altitud: aproximadamente 920 m
Población: unos 941 habitantes
Acceso: por A‑1 (salida 50), luego por la antigua N‑I (hoy Calle Real), siguiendo Venturada desde Madrid
Autobús: múltiples líneas de ALSA (líneas 190B, 191, 194, 195, 199) desde Plaza Castilla y conexiones con la Sierra Norte
Servicios: tienda-bar, camping D’Oremor (con restaurante, supermercado, zona deportiva), ayuntamiento, centro cultural / antigua escuela
Corpus Christi (junio): procesión, concurso de altares, encierros simbólicos, caldereta y paella vecinal.
Inmaculada Concepción (8 de diciembre): luminaria infantil, hoguera comunitaria, desfile, chocolate, música y fiesta hasta bien entrada la noche.
Feria del Veraneante (julio): convivencia con residentes temporales, festival de música, degustaciones, juegos y actividades durante varios días.
Fiesta del Mayo (30 abril al 1 mayo): “levantamiento del mayo”, decoración de casas y premiación para quienes alcancen la copa.
Cruz de Mayo (3 de mayo): procesión infantil, adornos florales, ronda pública y merienda con vecinos.
Fiesta de Halloween o Día de los Puches (31 octubre): hoguera popular y degustación de postre tradicional en el campo.
Puedes combinar una visita con rutas hacia Venturada, La Cabrera o Rascafría, formando un recorrido circular por toda la sierra.
Participa en talleres o rutas didácticas sobre el pastoreo tradicional y rutas ganaderas del municipio, especialmente interesantes durante el Corpus o la Feria de Verano.
El entorno también está muy indicado para la observación astronómica gracias a la baja contaminación lumínica y buenos cielos serranos.
El camping y los paseos junto al arroyo son perfectos para escapadas familiares, con actividades de ocio y relax en plena naturaleza.